Los perros dejados libres (sin correa) alteran el ecosistema

Los perros dejados libres (sin correa) alteran el ecosistema

Si se les deja sin correa, los perros perturban los ecosistemas más frágiles, especialmente las aves y sus nidos. Por eso es bueno respetar las prohibiciones.

Perro

Los perros que se dejan sin correa en la naturaleza pueden causar daños al ecosistema. Michael J. Magee / Shutterstock

No hay mayor satisfacción, para un perro y para su humano, que la de poder correr sin correa, y deambular libremente por una zona salvaje. El problema es que los perros a los que se les permite vagar libremente causan una grave perturbación en el ecosistema, alrededor de un 20% mayor que la causada por sus homólogos atados. Así se desprende de un estudio realizado en los páramos ingleses, uno de los ecosistemas más importantes y frágiles de la isla, y publicado en Ecosistemas urbanos.

Daños a los nidos. En el estudio participaron 185 perros que fueron seguidos mediante GPS durante sus paseos diarios, que se desarrollaban en un entorno muy particular: los páramos de las tierras bajas del sudeste de Inglaterra, que entre sus pastos albergan una serie de aves muy raras que los utilizan para construir sus nidos; el estudio menciona, por ejemplo, la magnanina (pariente de los gorriones) y el chotacabras.

Estas zonas están cubiertas de carteles que indican la obligación de utilizar correa, ya que un perro dejado en libertad podría perturbar los nidos de estas aves. Pues bien, el estudio encontró que el 85% de los humanos dejaban a su perro correr libremente sin correa, a pesar de las prohibiciones.

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¡No los dejes libres! Esto tiene graves consecuencias para el ecosistema, porque una zona a la que los perros pueden acceder libremente está «perturbada» y es poco probable que un pájaro la utilice para construir un nido. Por tanto, la presencia de perros libres erosiona el espacio disponible para estas especies: en una reserva en particular, llamada Snelsmore Common, el equipo descubrió que el 90% de todo el territorio está perturbado.

Demasiado distante. Otro dato que se desprende del estudio es el grado de libertad que tienen los perros para deambular: la distancia media entre perro y dueño durante el paseo varió de 0 a 134 m, con una media de 20 m. Vale la pena reiterar que el estudio se realizó en un ecosistema muy específico, pero es difícil pensar que en otros lugares los perros dejados en libertad causen menos daño: si la petición es tenerlos atados, ¡respétalo!

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