Hormigas reinas caníbales: comen larvas enfermas para salvar la colonia

Hormigas reinas caníbales: comen larvas enfermas para salvar la colonia

Una táctica cruel pero eficaz descubierta por un nuevo estudio sobre la vida de las hormigas: proteger el nido de los patógenos devorando las larvas afectadas.

Hormiga

Una hormiga negra (Lasius niger). Amizan Ahmad / Shutterstock

La vida de una hormiga reina puede parecer todo sol y arcoíris. Mientras los trabajadores trabajan en el nido y consiguen comida, y los soldados defienden la seguridad de la colonia, ésta permanece en el centro del hormiguero para ser alimentada. Pero hay una enorme responsabilidad a la que debe responder: cuando se acaba de fundar una colonia, la reina debe producir la primera nidada de huevos que dará lugar a la siguiente producción abundante.

Un momento delicado en el que otras hormigas se ven expuestas no sólo a potenciales depredadores sino también a patógenos letales. Es en este punto cuando la hormiga reina interviene con una táctica aparentemente cruel pero efectiva. El estudiar publicado en Biología actual demuestra por primera vez cómo evitar infecciones en el nido: las hormigas reinas deciden devorar las larvas enfermas pieza por pieza, para neutralizar completamente el peligro.

Protocolo antifúngico. Las hormigas de las que hablamos son las de la especie Lasius niger, conocidas en italiano como hormigas negras: entre las más extendidas en Europa, también se pueden encontrar fácilmente en nuestros parques y jardines. El equipo de la Universidad de Oxford que las estudió sometió a un grupo de reinas a un experimento brutal:

Se animó a los animales a fundar una colonia en la que se introdujeron cinco larvas enfermas. Las larvas en cuestión fueron infectadas con un hongo y dejadas aisladas durante 24 horas para desarrollar la enfermedad pero aún no ser contagiosas. En ese momento se filmó la reacción de las reinas, registrándose un comportamiento muy similar al canibalismo.

Recomendado:  Los peces y los pulpos cazan juntos (pero se golpean entre sí)

Es mejor prevenir que curar. Las hormigas reinas que se encuentran ante una larva enferma se la comen: les lleva algunas horas y no dejan rastro. De esta forma evitan que la enfermedad se propague a larvas sanas. Quizás te preguntes cómo las reinas no enferman ellas mismas: la respuesta está en una glándula que las hormigas estimulan antes de comer y que produce un veneno bactericida capaz de protegerlas desde el interior.

El experimento de los investigadores también incluyó una segunda fase: se introdujeron en el nido larvas infectadas y ya contagiosas. Las reinas rociaron a los miembros enfermos de la colonia con el mismo veneno, con la esperanza de detener la infección. Los resultados, sin embargo, no son tan tranquilizadores: el 80% de las reinas que intentaron esta desesperada medida enfermaron y luego murieron.

En resumen, incluso para las hormigas, parece que es mejor prevenir que curar.

Scroll al inicio