El amor muerde. El insólito vídeo del cortejo de un tiburón
El principal acuario de Sydney ha conseguido filmar movimientos de conquista entre tiburones toro. El curioso ritual de morder y empujar.

VIDA MARINA, escrito así, todo en mayúsculas, es uno de los acuarios más importantes de Australia; está situado en Sydney y, entre sus huéspedes, cuenta con la mayor población de tiburones toro del continente. Esto ha permitido, a lo largo de los años, una serie de observaciones del comportamiento de estos animales que habrían sido difíciles, si no imposibles, de realizar sobre el terreno; y la última es una auténtica rareza. El vídeo, que puede ver a continuación, capta a tiburones toro en pleno acto de cortejo. Es un curioso ritual de mordiscos y golpes. Los primeros comentarios sobre la grabación se publicaron en Scimex y podría ser el preludio de un estudio más profundo.
¿De qué tiburón toro estamos hablando? Hablar de una «población» de tiburones toro en SEA LIFE puede parecer exagerado: hay cinco ejemplares en total, dos hembras y tres machos. Y, por cierto, incluso «tiburón toro» puede llevar a confusión: para que quede claro, nos referimos a animales de la especie Carcharias taurus, que no hay que confundir con Carcharhinus leucas, el tiburón leuca, que en inglés se llama «bull shark». Aclarados estos detalles, lo que se ve en el vídeo es un documento excepcional: nunca antes había sido posible presenciar el cortejo entre dos ejemplares salvajes. Lo primero que salta a la vista al observar estas imágenes es lo violenta que es la vida sexual de los tiburones toro.
Golpes, empujones y volteretas. El cortejo consiste en una serie de mordiscos (no especialmente suaves, al parecer) en las aletas, acompañados de golpes y empujones. Pero lo más interesante es que los machos utilizan una técnica que también emplean los científicos para estudiar a los tiburones: dar la vuelta a la hembra. Un tiburón boca abajo, de hecho, se «apaga» incluso durante 15 minutos consecutivos, entrando en un estado de la llamada inmovilidad tónica. Investigadores de todo el mundo utilizan este truco para capturar más fácilmente ejemplares para su estudio o marcado, y ahora sabemos que los tiburones toro lo aprovechan para sus actividades de cortejo.





