La carabela portuguesa no es una sola: en realidad hay cuatro especies diferentes

La carabela portuguesa no es una sola: en realidad hay cuatro especies diferentes

Un nuevo análisis genético revela que la carabela portuguesa no es una sola especie, sino que tiene una variedad genética mucho más amplia de lo que pensábamos.

Caravel

La carabela portuguesa Physalia physalis es una de las medusas más famosas y mortales del mundo. El problema es que no se trata de una sola especie, sino de toda una flota, que hasta ahora hemos ignorado; además de que no es una medusa sino un organismo colonial compuesto por unidades genéticamente idénticas llamadas zooides, pero esto lo sabemos desde hace mucho tiempo.

En cuanto a su clasificación, sin embargo, hay algo nuevo, documentado por primera vez en un estudio publicado en bioRxiv que demuestra, mediante análisis genéticos en profundidad y más allá, que existen al menos cuatro especies de carabela portuguesa, una de las cuales aún no ha sido bautizada porque fue descubierta en el mar de Tasmania.

Tenían razón. Conocemos la carabela portuguesa (desde el punto de vista científico) desde hace más de dos siglos: ya en 1800 los naturalistas de la época describieron tres especies, Physalia physalis, Physalia utriculus y Physalia megalista. En las décadas siguientes, sin embargo, se corrigió esta clasificación y se colocaron todas las carabelas bajo el mismo paraguas, la especie Physalia physalis.

Sin embargo, el equipo de la Universidad de Yale que realizó el estudio analizó las ADN de 133 especímenes recogidos en todo el mundo, y estudiado una base de datos de más de 4.000 fotos de carabelas portuguesas. Esta «revisión» de los datos disponibles ha revelado que los naturalistas del siglo XIX tenían razón: las tres especies identificadas entonces eran efectivamente correctas, a las que nosotros añadimos la cuarta aún sin nombre, que se descubrió durante el estudio.

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Carabelas diestras, carabelas zurdas. El estudio también menciona la presencia probable, aunque aún no demostrable de forma concluyente, de una quinta especie de carabela portuguesa. Según los autores, hasta ahora hemos subestimado a este animal y su biodiversidad. Por ejemplo, aún no sabemos cómo funciona un misterioso mecanismo que rige su crecimiento: hay ejemplares diestros y zurdos. Esto significa que en algunas carabelas los tentáculos crecen del lado derecho del cuerpo, en otras en el izquierda.

Aún por estudiar. Esto también afecta a la forma en que son arrastrados por las corrientes y, por tanto, a la posibilidad de que varen: teniendo en cuenta que hablamos de un animal con un veneno extremadamente potente poder predecir sus movimientos sería una muy buena noticia.

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