Tiburón marrajo devorado por otro tiburón: primer caso documentado

Tiburón marrajo devorado por otro tiburón: primer caso documentado

En un caso más único que raro, un marrajo sardinero fue devorado por un tiburón blanco: lo descubrimos gracias a una marca por satélite.

Emery

Un ejemplar de marrajo sardinero.
mumudu via iNaturalist, CC BY-NC 4.0

El misterio del verano, al menos si te interesan los tiburones, por fin se ha resuelto: hemos descubierto (según documenta un estudio publicado en Fronteras de la ciencia marina) que mató a la hembra de marrajo sardinero que apareció muerta en las Bermudas. El culpable es… otro tiburón, en lo que constituye el primer caso documentado de depredación de este tipo. El fascinante dilema se resolvió gracias a una marca por satélite, y nos deja con más de una preocupación sobre el futuro de la especie.

A la caza de la marca. La historia del marrajo sardinero asesinado comienza frente a Cabo Cod (Massachusetts), donde el equipo estadounidense capturó un tiburón en 2020 y lo equipó con dos tipos distintos de marcas: una montada en la aleta dorsal y otra del tipo «pop-off», que se adhiere al cuerpo y permanece allí, registrando todos los movimientos del animal hasta que se desprende y flota en la superficie, donde puede ser recogida por los investigadores.

El marrajo sardinero en cuestión era una hembra preñada de más de 2 metros de largo; se siguió al animal a distancia durante unos meses, hasta que las señales de las dos marcas empezaron a dar indicios nada fáciles de interpretar: a partir de marzo de 2021, el tiburón empezó a nadar en aguas con una temperatura constante de 22 °C, y mucho más profundas de lo habitual.

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¿Quién es el culpable? Estos datos hicieron pensar al equipo que algo le había ocurrido al tiburón; concretamente, que había sido víctima de la depredación. La temperatura constante era consecuencia de la ingestión de la marca por un animal más grande, al igual que el aumento de la profundidad de nado. Y, efectivamente, al rastrear la geolocalización de la marca, los científicos la encontraron flotando en aguas de las Bermudas, tras haber sido «expulsada» por el depredador que se había comido al cailón.

Un análisis más detallado de los datos permitió finalmente identificar al culpable: otro tiburón, un tiburón blanco para ser precisos. Se trata de la primera prueba de un caso de depredación de este tipo, y el hecho de que el marrajo sardinero (considerado vulnerable por la UICN) tenga una tasa de reproducción muy baja hace temer por la supervivencia de la especie.

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