Mirar a los ojos de tu perro te conecta con su cerebro

Mirar a los ojos de tu perro te conecta con su cerebro

Un intercambio de miradas entre perro y dueño conduce a la sincronización de sus respectivos cerebros: un mecanismo similar al que ocurre entre dos humanos.

Perro

Mirar a tu perro a los ojos mejora vuestra relación. NK/Shutterstock

La relación entre perro y dueño siempre es especial. Tan especial, sugiere un estudio realizado en China y publicado en Ciencia avanzada que cuando los dos intercambian una mirada, sus cerebros se sincronizan, un mecanismo muy similar al que ocurre cuando dos humanos mantienen una conversación. Ahora explicaremos mejor a qué nos referimos y qué tiene que ver el LSD con este estudio.

¿Qué es el acoplamiento neuronal? En la base del estudio se encuentra un fenómeno conocido como acoplamiento neuronal, que podríamos traducir como «acoplamiento neuronal», y que está muy extendido en el mundo animal entre las especies sociales: lo hemos visto en acción en ratones, murciélagos, otros primates y obviamente en humanos.

Para aclarar, esto es lo que sucede en nuestra cabeza durante una conversación, o cuando escuchamos a otra persona contar una historia: nuestro cerebro y el del interlocutor «se sincronizan», en el sentido de que activan las mismas áreas relacionadas con la atención y la sociabilidad. Esta sincronía permite a nuestra especie (y no solo, obviamente) colaborar y aprender de las acciones y palabras de los demás. Sin embargo, es mucho más raro que se produzca un acoplamiento neuronal entre diferentes especies: un estudio chino ha demostrado que puede ocurrir entre humanos y perros.

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¿Qué tiene que ver el LSD con esto? La verificación se produjo de forma experimental, mediante el seguimiento de la actividad cerebral de un grupo de hombres y beagles que no se conocían antes del experimento. Cuando comenzaron a interactuar y mirarse a los ojos, sus cerebros comenzaron a sincronizarse, una armonía que mejoró durante los cinco días del experimento. Esto se repitió luego con un grupo de perros con una mutación en un gen que puede causar problemas en la transmisión de señales cerebrales y, en particular, trastornos de atención. A estos perros les resultaba más difícil sincronizarse con los humanos, al menos hasta que se les administró una pequeña dosis de LSD, que ayuda a mantener la atención y facilita el comportamiento social.

¡Esto no significa que debas drogar a tus perros! Sin embargo, aprende a mirarlos a los ojos, recordando que estás trabajando para mejorar tu relación.

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