Los peces y los pulpos cazan juntos (pero se golpean entre sí)
Estrategias de supervivencia: salmonetes, meros y pulpos forman grupos de caza con jerarquías específicas, pero no faltan los conflictos internos.

Un banco mixto de pulpos y peces a la caza. Eduardo Sampaio, [email protected]
El pulpo del Indo-Pacífico (Octopus cyanea) es un animal solitario que se reúne con sus congéneres sólo cuando llega el momento de reproducirse. Pero esta costumbre no es una regla absoluta: a la hora de buscar alimento, este molusco colabora con otras especies, formando auténticos grupos de cazadores dentro de los cuales existe una compleja jerarquía y un notable grado de especialización.
Lo sabemos desde hace tiempo, pero nadie había estudiado todavía estas interacciones en detalle. Ahora, un equipo de la Universidad de Lisboa, que ha publicado un estudio sobre Naturaleza, ecología y evolución Al analizar la forma en que los pulpos del Indo-Pacífico colaboran con algunos peces, en particular los salmonetes y los meros, arrojó luz sobre este fenómeno.
¿Dónde está el pulpo? Hasta ahora, este comportamiento sólo se había observado esporádicamente. Para comprender más sobre estos grupos mixtos, el equipo portugués se sumergió en el Mar Rojo, donde identificaron 13 grupos diferentes y filmaron más de 120 horas de material.
No fue fácil, sobre todo al principio, porque los pulpos no suelen encontrarse; pero cuando hay meros o salmonetes en la zona, basta observar su comportamiento para saber si también hay un molusco cerca: los peces tienden a estar siempre atentos al pulpo, para coordinar mejor sus estrategias de caza.
Jerarquías complejas. Estrategias que implican una división de tareas: los peces se encargan de explorar el entorno e identificar posibles presas, mientras que a la hora de decidir si atacar y cómo, la responsabilidad pasa a los pulpos. De esta forma, los grupos maximizan sus esfuerzos: los meros y los salmonetes son exploradores excepcionales, mientras que los pulpos tienen un instinto cazador muy fuerte. Sin embargo, no todo es color de rosa en esta colaboración: el equipo observó varias veces cómo un pulpo «ponía» a un pez en su lugar dándole un buen puñetazo con uno de sus tentáculos.
Y los meros y salmonetes tampoco son una excepción: a veces discuten para decidir quién debe liderar la exploración, chocando a gran velocidad. Esto indica, entre otras cosas, que la jerarquía dentro de estos grupos no es lineal y bien definida, sino compleja y variable en el tiempo: en palabras más simples, no hay líder, y donde no llega la democracia… llegan los puños.





