Los antidepresivos contaminan nuestras aguas: estos son sus efectos en los peces
Pero, ¿qué efecto tiene un antidepresivo en un pez? La contaminación farmacológica del agua, en particular del Prozac, está modificando el comportamiento de muchos animales.

Un guppy de la especie Poecilia wingei.
Arunee Rodloy / Shutterstock
Cuando uno piensa en contaminación, enseguida le vienen a la cabeza los problemas habituales: las emisiones industriales y de los automóviles, el petróleo en el mar y, últimamente, los microplásticos. Pero hay otras formas de contaminación del agua que, según un estudio publicado en el Journal of Animal Ecology están teniendo un efecto negativo en muchas especies de peces, modificando su comportamiento e incluso sus hábitos reproductivos. Se trata de la contaminación farmacológica, en particular la procedente de los antidepresivos.
Residuos humanos. El uso que hacemos los humanos de antidepresivos como la fluoxetina (conocida por el nombre comercial de Prozac) ha aumentado en las últimas décadas. Lo que tendemos a ignorar es el hecho de que trazas cada vez más grandes de estos fármacos acaban en las aguas de ríos, lagos y océanos, normalmente en forma de aguas residuales.Aunque casi nunca están presentes en grandes concentraciones, estas sustancias tienen la capacidad de permanecer en las aguas durante mucho tiempo y, por tanto, de ser ingeridas tarde o temprano por los animales salvajes, los peces en primer lugar.
El estudio. Pero, ¿qué efecto tiene un antidepresivo en un pez? Para averiguarlo, el equipo (del que también forman parte miembros italianos de la Universidad de Tuscia) probó las consecuencias de esta exposición en un grupo de guppys (los peces de acuario más populares de todos) de la especie Poecilia reticulata, pequeños peces originarios de Sudamérica que ahora se han extendido por todo el mundo.
El efecto del Prozac en los peces. Incluso expuestos a bajas concentraciones de fluoxetina, los guppys sufrieron consecuencias significativas para su salud y reproducción. Por ejemplo, los machos experimentaron un aumento del tamaño de su gonopodio (la aleta anal modificada que actúa como órgano copulador), pero al mismo tiempo una reducción de la velocidad espermática, crucial para el éxito reproductivo.
A los peces «colocados» de Prozac les cuesta más adaptarse a los cambios de su entorno y tienden a asumir menos riesgos. La suma de estos factores hace que los guppys expuestos al Prozac sean menos eficaces reproductivamente, además de menos adaptables: las consecuencias a largo plazo podrían ser muy graves, y existe una alta probabilidad de que el problema afecte también a otras especies de peces, no sólo a los guppys.





