El pez limpiador «se mira en el espejo» antes de luchar

El pez limpiador «se mira en el espejo» antes de luchar

El pez limpiador evalúa si iniciar o no una pelea comparando su propio tamaño con el de su rival.

Peces limpiadores

Un pez limpiador (Labroides dimidiatus).
Aleron Val / Shutterstock

El Labroides dimidiatus, comúnmente conocido como pez limpiador, es uno de los huéspedes más frecuentes de nuestros acuarios; también es uno de los más estudiados, y de los más sorprendentes: el año pasado, por ejemplo, un equipo de la Universidad Metropolitana de Osaka publicó un estudio en el que se demuestra que este pez es capaz de superar la «prueba del espejo» y reconocerse ante una superficie reflectante.

Ahora el mismo equipo ha realizado un nuevo estudio, publicado en Nature que sugiere algo aún más fascinante: el pez limpiador es capaz de decidir si se embarca en un enfrentamiento con un rival analizándose en el espejo, en un intento de averiguar si es más grande él o su enemigo.

El pez y el espejo. El estudio afirma que «el pez limpiador, tras reconocerse en el espejo, construye una imagen mental de su propio cuerpo», por lo que tiene una percepción precisa de su propio tamaño. El tamaño es la base de las jerarquías en esta especie: los peces más grandes dominan a los más pequeños, que tienden a evitar la confrontación si pueden.

En el experimento, algunos peces limpiadores se enfrentaron a imágenes de rivales potenciales que eran más grandes o más pequeños que ellos en un 10% aproximadamente: no es una diferencia enorme, pero sí perceptible y determina las decisiones de «guerra» del animal. Pero también una diferencia que los peces ignoraron, mostrando agresividad tanto hacia los ejemplares más grandes como hacia los más pequeños.

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El primero (pero no el único). Sin embargo, tras colocarlos frente a un espejo, los peces limpiadores cambiaron de actitud y dejaron de atacar a las imágenes que mostraban un pez más grande, para seguir mostrando agresividad hacia los más pequeños.

Según los autores, esto demuestra que los peces limpiadores son capaces de construir una imagen mental de su propio cuerpo y tamaño, y utilizarla para decidir si merece la pena atacar a un rival o no. El estudio también afirma que estos resultados convierten al pez limpiador en el único animal no humano en el que se ha descubierto una forma de conciencia de sí mismo y de sus limitaciones físicas (lo que no quiere decir que sea el único en poseerla, sólo el primero en el que hemos podido demostrarla).

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