Descubierta una autopista de dinosaurios en Inglaterra
En una cantera de Oxfordshire, un grupo de trabajadores descubrió huellas en lo que ya se ha bautizado como la «autopista de los dinosaurios».

Vista aérea de la autopista de dinosaurios descubierta en Oxfordshire.
Universidad de Birmingham / Youtube
Dewars Farm Quarry es una cantera situada en Oxfordshire, el condado inglés al que pertenece la ciudad universitaria del mismo nombre. De la cantera se extrae piedra caliza y arcilla, pero en junio de 2024, uno de los trabajadores del lugar, Gary Johnson, observó que el suelo estaba ondulado de una forma curiosa y un tanto inexplicable. Johnson se puso inmediatamente en contacto con su supervisor, quien a su vez se puso en contacto con un equipo de las universidades de Oxford y Birmingham. Tras un minucioso análisis, el equipo llegó a la conclusión de que que esas marcas en el suelo eran huellas de dinosaurios que trazaban caminos de cientos de metros de longitud: una auténtica «autopista de dinosaurios». Los análisis posteriores determinaron de qué especie eran, y mucho más.
La nueva autopista de Oxford. La zona donde se halló la autopista de los dinosaurios no es ajena a este tipo de descubrimientos: ya en 1997 se encontraron unas 40 huellas similares, algunas de hasta 200 metros de longitud, que demostraban que, en el Jurásico, la región de Oxfordshire era una zona costera con vistas a un mar tropical rico en fauna.
Hay unas 200 huellas nuevas, recogidas en cinco «caminos» distintos, el más largo de los cuales alcanza los 150 metros: prueba de cómo, hace 166 millones de años, los dinosaurios iban y venían por la costa en busca de alimento (plantas, para los herbívoros, y herbívoros, para los carnívoros). La carretera se reconstruyó al detalle gracias a los análisis de drones, que también permitieron recrear calcos en 3D de las patas de los dinosaurios que la recorrían.
¿Quién frecuentaba la autopista? Este análisis también permitió identificar las especies que frecuentaban la autopista. En efecto, cuatro de los cinco «carriles» contienen las huellas de algún herbívoro de gran tamaño, probablemente del género Cetiosaurus. En el quinto, estas huellas se mezclan con las dejadas por un carnívoro, éste sí identificado con precisión: se trataba de Megalosaurus, que es por cierto la primera especie de dinosaurio descrita científicamente (en 1824).
La posición y la profundidad de las huellas también permitieron obtener información sobre cómo se desplazaban estos dinosaurios: el Megalosaurus, por ejemplo, caminaba a una velocidad de unos 3 km/h, comparable a la de nosotros los humanos. El hecho de que sus huellas se entrecrucen ocasionalmente con las de los grandes herbívoros que poblaban la zona plantea nuevas preguntas: ¿cómo interactuaban estas especies (depredación aparte)? Se espera que el descubrimiento de nuevos fósiles en la zona ayude a los paleontólogos a encontrar una respuesta.





