Los titíes se llaman por su nombre: una primicia entre los primates
Los titíes son los primeros primates no humanos que demuestran la capacidad de llamarse por el nombre y de modular su lenguaje en función de a quién tengan enfrente.

Un tití con plumas blancas.
Vine.Photographic / Shutterstock
Aparte de nosotros, los humanos, los únicos animales que utilizan llamadas específicas para referirse a individuos (en palabras más sencillas, que utilizan nombres) son los elefantes, los delfines y algunas especies de loros; curiosamente, los primates no humanos no poseen esta capacidad. Al menos eso es lo que sabíamos hasta ahora: según un nuevo estudio publicado en Science de hecho, debemos añadir otro animal a la lista, y esta vez se trata de un simio, el tití.
Un asunto de familia. Para ser precisos, la especie utilizada en el estudio es el tití cabeciblanco (Callithrix jacchus), una de las 22 especies de titíes que habitan en América Central y del Sur. Estos monos utilizan unas llamadas particulares para comunicarse entre sí, las llamadas phee, que tienen una estructura estándar pero pueden modularse finamente para producir sonidos cuyas diferencias son sutiles para nuestros oídos, pero muy claras para los de los titíes.
Son monos monógamos y viven en pequeños grupos sociales muy similares a las familias humanas. Basándose en estos vínculos, el equipo de la Universidad Hebrea de Jerusalén seleccionó 10 ejemplares para un experimento de comunicación.
Sólo contesto si me llamas Se hizo interactuar a los animales por parejas, primero normalmente (y se grabaron sus llamadas) y luego con una barrera visual que los separaba. El estudio acústico de sus llamadas demostró que éstas se modulan en función del tití que tengan delante; si hay una barrera de por medio, los monos, por así decirlo, prueban con todos, hasta obtener una respuesta convincente que les permita identificar a su pareja.
En una segunda fase del experimento, los titíes interactuaron con un ordenador que reproducía diferentes llamadas: los monos respondieron de forma más convincente a las llamadas dirigidas específicamente a ellos, es decir, cuando se les llamaba por su nombre. Como se ha dicho, el descubrimiento es una primicia entre los primates y podría abrir la puerta a nuevos descubrimientos relacionados también con la evolución del lenguaje humano.





