Chicago: los coyotes viven más si estamos nosotros
Parece increíble, pero los coyotes que viven en zonas más densamente pobladas tienen una mayor esperanza de vida que los que habitan en zonas más salvajes.

Humanos y animales salvajes luchan a menudo por coexistir, y suelen ser los animales quienes sufren las consecuencias de la urbanización y la desaparición de los hábitats naturales. Sin embargo, hay raros ejemplos de especies salvajes que han aprendido no sólo a compartir espacios con nosotros, sino incluso a prosperar.
Un ejemplo procede de la zona urbana de Chicago, donde un equipo de la Universidad Estatal de Ohio responsable de un proyecto llamado Urban Coyote Research Project ha demostrado, en un estudio publicado en Ecosistemas Urbanos cómo los coyotes que viven en zonas más densamente pobladas tienen una mayor esperanza de vida que sus «colegas» que viven en las zonas más salvajes de los alrededores de la ciudad.
¿Les gusta la gente a los coyotes? En la zona urbana de Chicago viven unos 4.000 coyotes, y en el pasado varios estudios han demostrado que se han adaptado a la vida en la ciudad sin demasiado esfuerzo (algunos de ellos se han «urbanizado» hasta el punto de sufren estrés crónico debido al entorno superpoblado, igual que nos ocurre a los humanos…).
En cambio, el nuevo estudio se centró específicamente en la esperanza de vida de estos animales, que se calculó indirectamente mediante el seguimiento de los movimientos de 214 animales entre 2013 y 2021: la duración del seguimiento permitió deducir la edad de cada coyote. El resultado más sorprendente es que los coyotes que viven en zonas densamente pobladas tienen una mayor esperanza de vida.
Más recursos, menos competencia. ¿Cómo es posible que los coyotes de Chicago vivan mejor donde hay más humanos? Hay muchas explicaciones posibles. En primer lugar, donde hay humanos también hay comida fácil y estructuras artificiales que pueden servir de refugio durante el invierno. Pero también es una cuestión de densidad de población «canina»: donde no hay humanos y abundan los recursos, los coyotes los superan en número, pero mueren antes debido a las peleas con sus rivales y al mayor riesgo de transmisión de enfermedades.
En resumen: los coyotes han aprendido a explotar los recursos que involuntariamente ponemos a su disposición, y aunque siguen prefiriendo su hábitat natural, viven mejor y más tiempo cuando están cerca de nosotros.





