Así afecta a los chimpancés consumir el equivalente a dos copas diarias

¿Te imaginas a un chimpancé disfrutando de una copa de vino? La realidad en la selva va más allá de la ficción. Sin necesidad de bares ni copas, los chimpancés del África tropical llevan siglos expuestos a dosis diarias de alcohol, cortesía de la fruta madura que encuentran en el bosque. Esta peculiar dieta no solo desconcierta a la ciencia, sino que podría arrojar luz sobre el origen de nuestra propia afición por el alcohol.

Chimpancés y el «bar» de la selva: ¡una dieta con sorpresa!

Parece una escena surrealista, pero nada más cierto: en los densos bosques del Parque Nacional de Taï en Costa de Marfil y en las selvas de Uganda, los chimpancés, nuestros primos más cercanos, comparten algo intrigante con nosotros: una exposición diaria al alcohol. Pero no al estilo humano, claro. Su «licor» se esconde en los frutos dulces y maduros, especialmente los del árbol Parinari excelsa. Un manjar para ellos, pero también un pequeño cóctel fermentado de la naturaleza.

Un equipo de investigación de la Universidad de California, Berkeley, fue más allá del rumor: recogió muestras de 21 especies de frutas consumidas habitualmente por los chimpancés. Descubrieron que, de media, cada fruto llevaba alrededor de un 0,26 % de etanol (¡sí, el mismo tipo de alcohol que encontramos en la cerveza!). Con unos 4,5 kilos de fruta al día en el menú, los chimpancés ingieren el equivalente a más de una bebida alcohólica diaria. Si ajustamos la dosis a su menor tamaño corporal… hablamos de prácticamente dos copas al día. Nada mal para un animal salvaje, ¿no?

Recomendado:  Así aprenden los jóvenes orangutanes a preparar su propia cama observando a sus mayores

¿Buscan el alcohol los chimpancés… o es pura casualidad?

La duda persiste. ¿Se sienten atraídos hacia las frutas más maduras expresamente por el alcohol, o solo buscan los azúcares que indican que el fruto está en su punto? Los datos no son concluyentes. Pero lo curioso es que, elijas el fruto que elijas en su dieta, la exposición al etanol es inevitable. Desde maracuyás hasta pequeñas ciruelas silvestres, casi toda fruta consumida alberga esa sorpresa alcohólica.

Esto nos cuenta la ciencia:

  • Chimpancés machos y hembras consumen una media de 14 gramos de etanol al día, el equivalente a una bebida estándar en EE.UU.
  • Como sus cuerpos son más pequeños (unos 40 kilos), el efecto por kilo sería incluso mayor que en humanos adultos.
  • El consumo lo reparten durante el día, integrándose en su dieta, sin mostrar signos de embriaguez ni de comportamiento extraño.

Frutas, fermentación y el misterioso atractivo del alcohol

¿Qué sentido tenía esa exposición al alcohol en la evolución? Puede que, justo ahí, esté el origen de la relación del ser humano con el alcohol. Robert Dudley, experto en biología evolutiva, especula que la “atracción” de humanos por el vino y cerveza podría tener raíces profundas en la dieta rica en fruta fermentada que compartimos con los chimpancés y otros ancestros primates.

Lo cierto es que, para emborracharse de verdad, un chimpancé tendría que zamparse tanta fruta que su sistema digestivo no podría soportarlo. Sin embargo, el contacto diario y constante con pequeñas cantidades de etanol formó parte de su (y de nuestro) desarrollo evolutivo. Hoy, en muchos zoológicos y en la dieta humana moderna, ese nutriente fermentado ha desaparecido casi por completo.

Recomendado:  Descubren un coral abisal tan peludo que lo han bautizado como Chewbacca

Conclusión: un brindis por la naturaleza

Quizá nuestra conexión con el alcohol nació, sin saberlo, entre los árboles húmedos de África. Allí donde un chimpancé relame con esmero la pulpa madura de un fruto, compartimos más que un linaje evolutivo: compartimos una historia natural tejida con la química sutil de la vida y los misterios de la fermentación.

La próxima vez que escuches a alguien decir que tiene “instinto” para detectar un buen vino… piensa que tal vez ese instinto viene heredado, y que, en el fondo, todos llevamos un pequeño chimpancé amante de la fruta dentro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio